Tradicionalmente, l@s anarquistas siempre han pensado que el problema fundamental es que el mundo está dividido en "esclavos asalariados" y jefes. Si pudiéramos librarnos de los jefes y dirigir nuestras industrias nosotros mismos, en beneficio de nuestras necesidades y no de las suyas, mejoraríamos y transformaríamos claramente cada área de nuestra vida.
Otro punto importante es señalar que el desempleo es sólo un problema creado por el capitalismo. En un mundo más razonable no habría paro. Todo el mundo tendría menos horas de trabajo porque sólo se producirían los artículos necesarios. Si nos deshiciéramos de la parásita clase dirigente, nos liberaríamos de gran parte de la presión económica que nos obliga a trabajar.
L@s anarquistas siempre han defendido y luchado porque los trabajador@s dirijan la sociedad, y que tomen en sus manos el control de las fábricas. También seguimos advirtiendo del riesgo de que determinados sectores o grupos políticos puedan acceder y conquistar el poder a costa de la clase trabajadora durante los períodos de crisis donde el engaño y la mentira son las armas contra sus opositores Y mediante votos de ilusos alcanzar el poder Creemos que la sociedad necesita ser dividida en núcleos menores siempre que sea posible, para que puedan ser dirigidos por grupos pequeños de gente corriente. Es un línea notable en cuanto a teoría de la organización, así como un principio básico del anarquismo, que los grupos pequeños trabajen juntos de forma eficaz y por tanto capaces de coordinarse con otros grupos parecidos, mientras que los grupos grandes y a gran escala son fácilmente manipulables.
Dentro de este mismo punto es interesante señalar que recientemente, las famosas "economías de escala" que justifican por ejemplo las empresas que cubren kilómetros cuadrados, están siendo altamente cuestionadas. Llega un cierto punto en que las fábricas, granjas, los sistemas administrativos y demás, pierden eficacia a medida que se hacen más grandes.
Hemos de intentar difundir más métodos organizativos descentralizados y basados en grupos pequeños federados entre sí. Esto tendría la ventaja de conseguir una mayor flexibilidad y de dar a cada miembro mayor oportunidad de auto desarrollo así como de impedir que se generara una elite dirigente.